Inicio / Noticias / Constramet por acuerdo económico del gobierno y parte de la oposición: “Ha sido tardía, con alta improvisación e irrespetuosa de las organizaciones sociales”

Constramet por acuerdo económico del gobierno y parte de la oposición: “Ha sido tardía, con alta improvisación e irrespetuosa de las organizaciones sociales”

Industrial Chile “Constramet”, organización centenaria de las y los Trabajadores de la Industria en Chile, frente al acuerdo alcanzado por el Gobierno y tres partidos de oposición (DC, PPD y PS), sobre el Plan de emergencia, protección social y reactivación económica, entrega la siguiente opinión:

COTEXTO

Nuestra Confederación ha señalado y denunciado desde el inicio de la emergencia sanitaria, que la acción del Gobierno ha sido tardía, con alta improvisación e irrespetuosa de las organizaciones sociales, al ignorar el rol social que nos compete, en un mundo donde sin Trabajadores, nada se crea.

La Central Unitaria de Trabajadores de Chile, del cual somos parte, presentó en el mes de marzo de 2020, un plan nacional al Gobierno, con énfasis en la salud de la Población, la economía y el empleo.

Ante los oídos sordos de un Gobierno empresarial, cuyo objetivo fue siempre salvar la economía y las grandes fortunas del gran capital, con leyes laborales de carácter permanente (teletrabajo) y otras transitorias (Ley 21.227 sobre uso del seguro de cesantía, Ley 21.232 llamada Ley corta, Ley 21.235, sobre suspensión de elecciones de dirigentes sindicales), ha hecho caer sobre los hombros de la Clase Trabajadora, el costo de la crisis.

El Gobierno encabezado por Sebastián Piñera, ha dejado al desnudo la crisis del sistema económico, político y social, instalado a sangre y fuego, tras el derrocamiento del Gobierno Democrático de Salvador Allende Gossens.

La historia de nuestro País ha sido injusta con aquellos que dieron su vida, para que otros salgan de la miseria, del hambre y las enfermedades. Cuanto de lo que tenemos de salud pública, se lo debemos a esas generaciones, que incluso llegó a conquistar el Gobierno a través de la Unidad Popular, encabezado por el Doctor Salvador Allende, quien siendo Ministro de Salubridad del gobierno de Pedro Aguirre Cerda, logró unificar todas las estructuras de asistenciales en 1952, a través de la Ley del Servicio Nacional de Salud.

Nuestro sentido homenaje, a pocos meses de cumplirse 50 años del Gobierno de la Unidad Popular, a cada ser humano que no termina en si mismo y entrega todo por una vida digna y justa para todos y todas.

Lamentablemente, la realidad nos golpea día a día, con el incremento en la perdida de nuestros seres queridos, del sufrimiento que aqueja a las familias y la indolencia de los que más tienen y han gozado desde la existencia de nuestro País, del usufructo de las riquezas naturales, a través del uso de la fuerza e inicialmente con la esclavitud.

No debemos buscar los culpables entre nuestra Clase Trabajadora, dispersa la mayoría de las veces, pero profundamente solidaria y generosa, aún en tiempos de catástrofe como la actual pandemia del COVID-19 y en el pasado también.

Las y los Trabajadores sabemos que ni el Gobierno ni el Patrón nos va cuidar, solo nos tenemos a nosotros y al conjunto del Pueblo.

ACUERDO GOBIERNO Y PARTE DE OPOSICIÓN

Desde antes que se iniciara el estadillo social, nuestra confederación, junto a la CUT y luego con Unidad Social, salimos a las calles a manifestar nuestro descontento con la política neoliberal del gobierno de Sebastián Piñera.

En los momentos más álgidos, tras una exitosa Huelga General el 12 de noviembre de 2019, sectores de la oposición se inclinaron a suscribir un acuerdo con el Gobierno, para dar inicio a un proceso de cambio a la Constitución. La actual crisis sanitaria, económica y de empleo, ha pospuesto el anhelo mayoritario del Pueblo, de cambiar la Constitución, reprogramándose el Plebiscito para el próximo 25 de octubre de 2020.

Hoy nuevamente, sectores de la oposición se vuelven a inclinar ante un nuevo acuerdo con el gobierno, en la perspectiva de “salvar” la economía (US$12.000 millones), otorgar recursos a la atención en salud ($400.000 millones), estudio de adecuación de jornadas y funciones a través del dialogo tripartito en el consejo superior laboral (CUT, CPC y MINTRAB), subsidiar a futuro la contratación de Trabajadores/as (50% del Ingreso Mínimo Mensual para contrataciones superiores a 6 meses) y modificar el reglamento del FOGAPE (Fondo de garantía para el pequeño empresario), entre otras.

Este acuerdo, contiene muchas generalidades y es insuficiente para enfrentar adecuadamente el coronavirus y el hambre.

Quienes suscriben el acuerdo, no saben lo que es vivir con $100.000 pesos mensuales por persona, ni siquiera tienen empadronada a la población, el gobierno no sabe a quién distribuir una caja de mercadería. Tenemos más conocimiento, el movimiento social que las instituciones del Estado, a través de nuestras estructuras y las ollas comunes levantadas en el territorio.

Este acuerdo se enmarca a todas luces, a cuidar a los grandes empresarios y sacrificar a la Clase Trabajadora y dentro de ésta, a las capas medias, que cada vez más, son empujadas a caer en la Pobreza y la cesantía. El resultado que se avizora tras la Pandemia, es la

PROPUESTA PARA EL DEBATE PARLAMENTARIO DEL ACUERDO

En primer lugar, se requiere que el Parlamento incorpore al movimiento sindical y social en el debate.

En segundo orden, considerar que existe un segundo plan nacional de emergencia elaborado por nuestra Central (CUT Chile) que considera:

  • Frente al gasto de US$12.000 millones en 24 meses, éste lo consideramos insuficiente, puesto que representa un gasto del 2.5% del PIB, debiendo elevarse a un 5% de gasto del PIB. El capital no tiene patria, por ello es inviable que el Estado salve empresas de carácter trasnacional, y si así fuese, estas empresas deben pasar a propiedad del Estado.
  • Frente al apoyo familiar de $100.000 pesos por tres meses, sigue siendo este monto considerablemente insuficiente y ajeno a la renta básica de emergencia (RBE) de $400.000 pesos por familia y por seis meses.
  • Respecto del seguro de cesantía, han acordado mantener a las y los Trabajadores con el 55% del pago de la remuneración, cuyo tope mínimo legal es de $225.000 pesos, que será posiblemente el único monto que está ofreciendo el acuerdo a la mayoría de las y los Trabajadores con suspensión del contrato de trabajo, dado que, al presente mes de junio, la mayoría de las y los Trabajadores se quedaron sin sus fondos de cuentas individuales del seguro de cesantía, por la nefasta política del gobierno. Es decir, el acuerdo viene a legitimar el pago de la crisis en las y los Trabajadores. En este punto, se debe legislar en pos de conservar las remuneraciones de las y los Trabajadores previo a la suspensión del contrato de Trabajo y devolver los fondos a las cuentas individuales de las y los Trabajadores. Tanto gobierno como el legislador, no han reparado que están causando a las y los Trabajadores cercanos a jubilar, un daño al ahorro para la jubilación, al consumirse las cuentas individuales del AFC.
  • El acuerdo circunscribe a nuestra Central, en una clara desventaja de Clase, a debatir flexibilidad laboral en un consejo compuesto ideológicamente por neoliberales (CPC y Mintrab), cuando lo que se requiere es debatir de políticas públicas de protección a la vida de la población y de empleo decente de las y los Trabajadores, tal como lo plantea la CUT en los planes nacionales de emergencia que el Gobierno tiene conocimiento. Es fundamental, fortalecer el Sindicato y la Negociación Colectiva Ramal para alcanzar acuerdos que permitan salvaguardar los Derechos de las y los Trabajadores, no solo en la etapa post pandemia, sino que, en la vida democrática para el futuro, lo cual es ampliamente reconocido por la OIT y es la demanda histórica del movimiento sindical en nuestro País.
  • Para financiar la deuda pública, acceso a crédito de las pequeñas empresas y mantener las remuneraciones, quienes han suscrito el acuerdo, no ha tocado un peso a los llamados super ricos que poco o nada han contribuido a sostener la actual crisis. Son solo 5.840 personas a las cuales se les pide aportar el 2.5% de su patrimonio, lo que permitiría recaudar cerca de US$6.400 millones.
  • El financiamiento a las Municipalidades no alcanza a cubrir 1/3 de lo requerido por las propias municipalidades. Se debe legislar cubriendo todas las necesidades financieras de los municipios, que se estima en US$1.150 millones. El financiamiento a las municipalidades, debe contemplar la lucha contra el hambre, el cual hoy es sostenido por el movimiento social, a través de las ollas comunes y los comedores populares.
  • El subsidio al empleo post Pandemia que se crea a partir de este acuerdo, cae en la inmoralidad, puesto que con fondos del Estado (recursos de todo/as), se subsidia la mitad de ingreso mínimo mensual, poniendo nuevamente al modelo subsidiario por sobre la creación de empleo decente y con fuerte rol estatal. Distinto fuera el caso, que las empresas pasen a control estatal y con ello no se beneficiaría a ningún particular con fines de lucro. Rechazamos de plano la política subsidiaria del acuerdo y proponemos se legisle en pos de un plan nacional de modelo de desarrollo del País, recuperando las riquezas nacionales (nacionalización), desarrollando industria manufacturera y soberanía alimentaria, con fuerte desarrollo de las capacidades técnicas y científicas de nuestras universidades estatales. Es hora de pensar en un Chile desarrollado, sustentable con la naturaleza, con la humanidad y alcanzar esa vida digna que anhelamos desde que somos explotados.
  • El acuerdo no toca en nada el sistema de AFPs, por lo cual las y los jubilados, muchos actuales Trabajadores, sólo sobrevivirán con la miseria de pensión que pagan las AFPs, pues no tienen seguro de cesantía. Con sentido de urgencia, se debe legislar en subir la pensión inmediatamente sobre los $400.000 pesos, hasta que se legisle un nuevo sistema de previsión social.
  • El acuerdo, ha dejado afuera a todas y todos los Trabajadores de la cultura (artes, músicos, teatro, etc.), a las y los Trabajadores sin contrato, a las y los jubilados, e inclusive la mezquindad ha llevado a sectores de la oposición a no aprobar el post natal de emergencia en el senado.Por ello, somos críticos en la forma y fondo, del llamado “acuerdo sobre plan de emergencia”, por lo insuficiente en lo económico, excluyente de inmensos sectores de la Clase Trabajadora sin contrato y sin cotizaciones suficientes para el uso del seguro de cesantía y afín al modelo neoliberal, cuyo sistema es el que nos ha llevado a ser el País con más muertos por millón de habitantes del mundo y por cierto también de los más desiguales en la distribución de la riqueza.

    CONSEJO DIRECTIVO NACIONAL INDUSTRIAL CHILE “CONSTRAMET”

lee la declaración completa aquí

Le recomendamos buscar

Economistas debaten COVID19: ¿Hasta cuánto puede gastar el Estado chileno? ¿qué rol jugaría un impuesto a las fortunas de los súper ricos?

¿Tiene el Estado aún suficiente espalda para endeudarse más y mitigar así los efectos de …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *