El bienestar de la clase trabajadora no se limita únicamente a la seguridad física frente a los accidentes de trayecto o de manufactura; la salud mental es hoy una de las trincheras más urgentes y fundamentales de la lucha sindical contemporánea. Con esta convicción, llevamos a cabo en nuestra Sede de CONSTRAMET una exitosa y concurrida sesión de autoformación enfocada en la «Salud Mental y los Riesgos Psicosociales en el Trabajo».
La instancia contó con una excelente convocatoria, reflejando el profundo interés y la necesidad de nuestras bases por abordar esta temática. Agradecemos enormemente la presencia de quienes repletaron nuestra sede de manera presencial, así como también a las y los dirigentes de distintos puntos del territorio nacional que se conectaron de forma telemática vía Zoom. Esta participación demuestra que, sin importar las distancias geográficas, la preocupación por la dignidad y la salud de nuestra clase es unánime en todas nuestras filiales.
Para nuestra confederación, los problemas de salud mental en el entorno laboral no son «asuntos personales» ni debilidades individuales que se resuelvan simplemente con consejos de autocuidado. Por el contrario, entendemos que el estrés, la ansiedad y el desgaste profesional (burnout) son la consecuencia directa de ritmos de trabajo extenuantes, metas abusivas, liderazgos autoritarios y la falta de control sobre nuestras tareas cotidianas. En definitiva, son riesgos de carácter estructural y organizativo.
Durante el encuentro, no solo compartimos conocimientos técnicos y normativos sobre cómo medir y denunciar estos riesgos psicosociales en las empresas, sino que también abrimos un valioso espacio de debate y catarsis colectiva. Escuchar las experiencias comunes de compañeras y compañeros de distintos sectores industriales nos permitió constatar que la presión patronal se repite, pero también que la solidaridad y la organización sindical son el mejor escudo para protegernos.
Desde CONSTRAMET, reafirmamos que el conocimiento es nuestra principal herramienta de combate. Un sindicato informado es un sindicato capaz de fiscalizar, de exigir la correcta aplicación de los protocolos de evaluación de riesgos psicosociales y de demandar entornos de trabajo seguros y saludables.
La defensa de la salud y la vida de los trabajadores no se delega; se ejerce día a día con organización y conciencia de clase. Seguiremos impulsando estos espacios de formación, convencidos de que solo la unidad de las bases nos permitirá poner freno a los abusos y garantizar que el trabajo sea un espacio de realización y no de sufrimiento.
¡La salud de las y los trabajadores no se negocia! ¡A seguir organizándonos en cada fábrica y taller!
INDUSTRIAL CHILE