Industrial Chile Constramet rechaza de manera enérgica la decisión del Gobierno de retirar del Parlamento el proyecto de Negociación Ramal, una medida que constituye un grave retroceso en materia de derechos laborales y una señal política inequívoca de debilitamiento del mundo sindical.
La Negociación Ramal no es una concesión, es un derecho largamente demandado por las y los trabajadores de Chile y un estándar básico en democracias que buscan equilibrar las relaciones entre capital y trabajo. Su retiro del debate legislativo no es un hecho administrativo: es una decisión política que favorece a los grandes grupos económicos y perpetúa un modelo laboral basado en la fragmentación, la desigualdad y la precarización.
Con esta decisión, el Gobierno opta por cerrar la puerta al diálogo social real, negándose a discutir una herramienta que permitiría mejorar salarios, condiciones laborales y dignidad para miles de trabajadores y trabajadoras. Se consolida así una lógica que busca debilitar la organización sindical y limitar su capacidad de incidencia, en abierta contradicción con los principios de justicia social y los estándares internacionales promovidos por la OIT.
Con estas medidas el gobierno acaba con el diálogo social y el tripartismo, un espacio de debate, discusión y consensos a través del cuál no solo se lograba dar solución a conflictos, sino que también operaba como impulsor de avances importantes en materia de derechos laborales.
No existe desarrollo posible cuando se bloquea la negociación colectiva y se protege un sistema que concentra el poder en unos pocos. Sin negociación ramal, lo que hay es abuso estructural.
La señal es clara: se prefiere sostener un modelo que profundiza las brechas antes que avanzar hacia relaciones laborales modernas, justas y equilibradas. Esto no solo afecta al mundo del trabajo, sino que compromete el futuro del país en términos de cohesión social y desarrollo productivo.
Por lo mismo desde Industrial Chile Constramet declaramos:
- Rechazo absoluto al retiro del proyecto de Negociación Ramal, por tratarse de una medida regresiva que busca frenar el avance de los derechos colectivos y perpetuar la desigualdad en el mundo laboral.
- Denunciamos que esta decisión responde a presiones del gran empresariado, consolidando un modelo que margina a las y los trabajadores de las decisiones que afectan sus condiciones de vida.
- Respaldamos la postura de la CUT, que ha advertido que cerrar este debate es un ataque directo a la negociación colectiva y a la posibilidad de construir un país más justo.
Llamamos a las organizaciones sindicales y al conjunto de las y los trabajadores a movilizarse y articularse, porque los derechos laborales no se conceden: se conquistan con unidad, organización y lucha.
INDUSTRIAL CHILE